99 aniversario del descubrimiento de Tutankhamon

Amigos de la Alcazaba y el Museo de Almería reviven el hallazgo de la tumba de Tutankhamón

  • Esther Pons Mellado, conservadora del Museo Arqueológico Nacional, e Inmaculada Vivas Sainz, profesora de Arte de la UNED-Madrid revivieron la belleza y la mística del mundo egipcio.
  • Éxito de público que llenó completamente después de mucho tiempo

 

Con una respuesta espectacular por parte de los almerienses, que agotaron el aforo disponible mucho antes de la hora del comienzo de la actividad, la asociación Amigos de la Alcazaba y el Museo de Arte de Almería celebraron en la tarde anoche de ayer sendas conferencias de Esther Pons Mellado, conservadora del Museo Arqueológico Nacional, e Inmaculada Vivas Sainz, profesora de Arte de la UNED-Madrid, con las que se ahondó en el maravilloso y fantástico mundo de la cultura y arte egipcio, en el 99º aniversario del descubrimiento de la tumba de Tutankhamón y en el marco, también, de la nueva exposición que se inauguró este jueves con la presencia de delegada de Cultura, Eloísa Cabrera.

 Tal y como aseguró en su presentación la presidenta de Amigos de Alcazaba, María Teresa Pérez, “el patrimonio de Egipto es patrimonio de la Humanidad pero, más allá de eso, es un patrimonio que es sentido en todo el mundo por sus características y, para Amigos de la Alcazaba siempre ha tenido un papel especial en nuestras actividades de difusión , jornadas, exposiciones y en nuestros repetidos viajes”. Pérez aplaudió “una exposición inédita hasta el momento en España, que recoge el trabajo de las once misiones arqueológicas españolas en Egipto, trabajos que incorporan a España y Andalucía a la egiptología mundial.  como también Almería gracias a la exposición y a conferencias como estas. Un gran proyecto de difusión de la egiptología al que los almerienses ya han dado una excelente primera respuesta pero a la que seguirán otras muchas más actividades en los próximos tres meses”.

Por su parte, el director del Museo de Almería, Carlos Javier Fernández, agradeció la colaboración de Amigos de la Alcazaba en este nuevo proyecto expositivo y elogió su trabajo “como una de las asociaciones más efectivas a la hora de defender el patrimonio de todos”.

‘El destino estaba escrito’

Tras la bienvenida, dio comienzo la conferencia ‘Tutankhamón, Carter y Carnarvon. El destino estaba escrito’, por la doctora Esther Pons Mellado. Conservadora del Museo Arqueológico Nacional, co-directora de la Misión Arqueológica de Oxirrinco en Egipto y comisaria de numerosas exposiciones, como ‘Tutankhamón: su tumba y sus tesoros’ y que ya participó hace unos cinco años en otras iniciativa sobre Egipto organizada por Amigos de la Alcazaba.

En su exposición, la doctora comenzó su viaje en el tiempo a la primera visita que el arqueólogo H. Carter realizó a Egipto con apenas 17 años y cómo se convirtió en su pasión y obsesión hasta que se fijó como objetivo y sueño de su carrera el encontrar la tumba del joven faraón Tutakhamón. Tras muchos años de excavaciones en el Valle de los Reyes en busca de la ansiada tumba, el mecenas Lord Carnarvon consideró que había llegado el momento de poner fin a sus aspiraciones, pero la tenacidad de H. Carter hizo que le diera una última oportunidad a Tutankhamón. Y esta vez sí, el sueño se convirtió en realidad, y el destino unió para siempre a Carter, Carnarvon y Tutankhamón.

Esther Pons recordó que “el 26 de noviembre Carter hizo un pequeño agujero en la pared que protegía las cámaras de la tumba, dispuso una luz para ver que había en su interior, y ante sus ojos aparecieron cientos de objetos ricamente decorados, muchos de ellos dorados, pertenecientes al ajuar funerario de Tutankhamón. Carter solo pudo pronunciar tres palabras “Veo cosas maravillosas””.

La tumba de Tutankhamón está compuesta de cuatro cámaras: Antecámara, cámara del Tesoro, cámara Funeraria, y anexo.  “Alrededor de 6.000 piezas forman el equipamiento funerario de este faraón: un trono dorado, un maniquí, camas funerarias, cofres, sandalias, puñales, carros, bastones, joyas, estatuas, recipientes, modelos de barcas, una capilla canópica con cuatro vasos canopos que guardan las vísceras momificadas de Tutankhamón, y lo más importante cuatro capillas funerarias, un sarcófago de piedra, tres ataúdes, uno de ellos de oro macizo, y el cuerpo momificado de Tutankhamón adornado con cientos de joyas y cuyo rostro estaba cubierto por una máscara de oro”, explica.

“Los trabajos arqueológicos duraron alrededor de 10 años y los mejores especialistas del momento participaron en ellos (Callender, Mace, Gardiner, Breasted, Lucas, y el fotográfico Burton). La repercusión internacional fue enorme, e incluso, Carter vino en dos ocasiones España para dar a conocer su descubrimiento”, recordó la doctora.

Desde entonces el ajuar funerario de Tutankhamón está expuesto en el Museo de El Cairo, pero en breve lucirá con todo su esplendor en el Gran Museo egipcio.

Un tesoro para la eternidad

A continuación, se desarrolló la conferencia ‘Un tesoro para la eternidad. Arte para Tutankhamon’, por la doctora Inmaculada Vivas Sainz. Profesora de Arte de la UNED, Miembro de la misión arqueológica “C2 Royal Caché Wadi Survey” y comisaria de exposiciones como  ‘Tebas, los tesoros de una ciudad milenaria a las puertas del desierto’, que Amigos de la Alcazaba trajo a Almería hace cinco años.

En su exposición, Vivas Sainz abordó el estudio de algunas de las piezas singulares del ajuar funerario de la tumba de Tutankhamon, hallado intacto en 1922 por el célebre Howard Carter.

“Entre los más de cinco mil objetos que se hallaron en el enterramiento del joven rey, se encuentran auténticas obras de arte, como piezas de alabastro, armas ceremoniales, figuras de madera, ushebtis, un abanico de oro, cofres pintados o delicadas joyas con incrustaciones, incluso sencillas sandalias. Se trata de piezas únicas debido al expolio sistemáticos que las tumbas del Valle de los Reyes sufrieron ya en época faraónica, y además gracias a las fotografías realizadas por el equipo de Carter y el minucioso registro de las piezas, podemos saber exactamente cómo estaban depositadas en la tumba”, aseguró Inmaculada Vivas.

En este sentido, la doctora añadió que “más allá del valor de las piezas de la tumba de Tutankhamon, es importante mostrar su interés artístico como obras. Esas piezas encierran un mayor tesoro: una rica y atrayente iconografía del faraón. Algunos de esos objetos fueron utilizados por el rey en vida, como reflejan las marcas de uso o el desgaste en las sandalias, y fueron depositados en su tumba para acompañarle en su viaje al Más Allá”. Sobre ellos, Vivas Sainz detallaba que “en esos objetos los artistas egipcios desarrollan una variada iconografía destinada a reforzar la idea del rey como garante del orden, protegiendo el país y derrotando enemigos. Vemos al rey derrotando enemigos en su carro, atacando a los animales del desierto, o pisando las figuras de los extranjeros, que refuerzan su imagen de faraón poderoso y victorioso”.

En suma, dos conferencias muy valiosas que ayudaron a comprender mejor la relevancia del hallazgo para desentrañar la figura de Tutankhamon y también el arte de su época y la cultura del momento.

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