Asociación Amigos de la Alcazaba

LA VEGA Y EL ANDARAX
Sábado 9 de mayo de 2026
Nos guían Miguel Guerrero Montero, historiador, y Francisco López Ramón, presidente de la Asociación Cultural Vega de Almería
Coordina: Juan Miguel Galdeano y José Pedro Sáiz

En la orilla del Mediterráneo, junto a Almería, el Andarax parece desvanecerse más que terminar. Allí, donde el agua dulce se mezcla con la sal, apenas hay estruendo: solo un susurro, como si el río no quisiera despedirse del todo. Pero si uno decide seguirlo en sentido contrario, remontar su curso como quien recorre un recuerdo al revés, descubre el río empieza a revelarse. Primero en la vega abierta y luminosa, donde su presencia discreta da vida a las huertas; luego en los pueblos del Bajo Andarax, donde no solo corre, sino que sostiene y permanece en la memoria de quienes han crecido a su lado.
Más arriba, en la Alpujarra Almeriense, el Andarax se vuelve más joven, más ligero, como si recuperara su voz entre terrazas de cultivo y pueblos blancos. Y finalmente, en las alturas de Sierra Nevada, deja de ser río para convertirse en origen: pequeños manantiales llenos de promesa, en agua que nace sin saber todavía el camino que recorrerá.
Así, con el programa «En torno al Andarax», nos proponemos una serie de visitas para conocer mejor el otrora conocido como «río Almería» y todo lo que le rodea. En esta primera visita comenzaremos por el final por su desembocadura a través de un recorrido a pie, acercándonos a ejemplos de viviendas burguesas como el Chalé de la Marina, a fortificaciones contemporáneas como los fortines de la Guerra Civil y de los primeros años del Franquismo, y finalmente conoceremos los modos de vida y la historia de la Vega de Almería, a través del Eco-Museo de la Vega.

El Chalé de la Marina es uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura residencial burguesa del primer tercio del siglo XX en la ciudad. Fue construido hacia finales de los años 20, por el arquitecto Enrique López Rull, en una época en la que Almería comenzaba a expandirse hacia el litoral y las clases acomodadas buscaban espacios de recreo junto al mar. Su diseño responde a ese ideal: una vivienda elegante, pensada más para el descanso y el ocio que para la vida cotidiana urbana. Su ubicación, cerca de la desembocadura del río Andarax, no es casual: en su momento, esa zona representaba una transición entre la ciudad consolidada y un paisaje más natural, lo que reforzaba su carácter de retiro.
En la segunda mitad del siglo XX entró en un progresivo abandono, sufriendo deterioro estructural y pérdida de elementos originales, llegando al punto de que en 2014 el Ayuntamiento de Almería inició su demolición. Sería gracias a la intervención y protesta de Amigos de la Alcazaba, por las cuales se reconsideró su conservación y finalmente se optó por restaurarlo. Sin embargo, nuestra propuesta de convertirlo en un centro de interpretación de las fortificaciones de Almería cayó en saco roto, pues las autoridades municipales han optado por convertirlo en un «beach club».

Junto al chalé encontramos una interesantísima muestra de fortificaciones militares vinculadas a los conflictos del siglo XX: tanto búnkeres republicanos de la Guerra Civil, como situado al pie del Chalé de la Marina, como otros edificados en tiempos del Franquismo, por miedo a una intervención en España por parte de los Aliados en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. Todas ellas formaban parte de un cinturón defensivo litoral, vinculándose con las ubicadas en Cabo de Gata, al este, y en Aguadulce y Roquetas, al oeste. Conoceremos su historia de la mano de Miguel Guerrero, historiador y máximo experto en Almería de estas fortificaciones.

Tras un paseo primaveral por el Parque del Andarax llegaremos al Eco-Museo de la Vega, donde nos estará esperando la Asociación Cultural de la Vega de Almería y su presidente, Francisco López Ramón. Desde su inauguración en 2024, teníamos pendiente una visita a este espacio museístico que revaloriza y recuerda el pasado de una zona tan almeriense, y tan olvidada a la vez, como es su vega.
La idea principal de este espacio es mostrar cómo era la vida en el campo almeriense durante los siglos XIX y XX, cuando esta zona era un territorio intensamente agrícola. El ecomuseo no es solo un edificio con objetos, sino una recreación de un mundo rural prácticamente desaparecido, donde el trabajo, el agua y la tierra lo eran todo.

El espacio está organizado en varias áreas temáticas que reconstruyen esa forma de vida tradicional. Entre ellas destacan «El cortijo, una forma de vida», donde se representa cómo eran las casas rurales; «La vega, una forma de trabajar», centrada en las labores agrícolas; y «El territorio del Bajo Andarax», que explica el paisaje y su transformación. En su interior cuenta con muchísimas piezas donadas por la Asociación Cultural Vega de Almería y por diferentes vecinos, así como fotografías.
En sus salas observaremos herramientas agrícolas, utensilios domésticos, carros, fotografías antiguas y vestimenta de la época, muchos de ellos donados por familias de la zona. También incluye recreaciones y maquetas que ayudan a entender cómo eran los cortijos y el trabajo en la vega.

El objetivo del ecomuseo no es solo exponer objetos, sino hacer sentir ese pasado agrícola de forma cercana y didáctica, casi como si uno entrara en la vida cotidiana de aquellos vegueros. Por eso se plantea como un espacio interactivo, pensado para todos los públicos. En conjunto, el Ecomuseo funciona como un puente entre dos mundos: el de la antigua vega fértil del Andarax y la Almería actual. Es una forma de conservar la memoria de un paisaje que ha cambiado mucho, pero que sigue siendo clave para entender la identidad de la ciudad y su relación con el río.

Está previsto acabar el recorrido sobre las 13:00, momento en el que tomaremos un aperitivo en el cercano club de natación.
SOLICITUDES DE INSCRIPCIÓN
30 plazas
