Asociación Amigos de la Alcazaba

Cortijo Romero, Finca de Santa Isabel, casa de los Beatles, ‘la Torre’ o Casa del Cine. Se le ponga el nombre que se le ponga, la historia que rodea a esta construcción situada en el Camino Romero y en el barrio de Villablanca es tan apasionante como es capaz de transmitir el autor de la Memoria Histórica del edificio, Francisco Verdegay, que compartió varios de sus entresijos en una magnífica y abarrotada conferencia organizada recientemente por la asociación Amigos de la Alcazaba, la Casa del Cine y el Área de Turismo, Comunicaciones y Promoción de la Ciudad del Ayuntamiento de Almería.
“La arquitectura no son solo formas y materiales. Los edificios también son depósitos de tiempo y memoria, que hay que redescubrir”. Bajo esta premisa inicial, la conferencia de Verdegay fue también un viaje por el tiempo de la Almería de mitad del siglo XIX –fecha en la que la familia de Miguel Balmas llega a la ciudad- hasta un presente todavía con muchas páginas de futuro por escribir.

En 1866 empieza a cimentarse la historia de la casa, cuando compra un terreno de 81 varas cuadradas por 20.000 reales, en una zona que cuenta con pozo de agua, molino de vientos, parrales y balsa. Verdegay también demostró con datos que confirmaban los indicios de que la torre fue construida por Enrique López Rull y ahondó en esas rencillas que el clan familiar acumuló con Trinidad Cuartara. La planta final de la casa en su ampliación final fue obra del arquitecto provincial Antonino Zobaran, con otra gran historia personal que completa un cuadro donde no falta la masonería, las amistades influyentes, la guerra civil, el espionaje y las traiciones.
Siguiendo por todos los enfoques alrededor de la casa, Francisco Verdegay las tres fases constructivas de este edificio: el cortijo de 1866, que siempre estará presente como zona de servicios; la casa historicista regionalista de Miguel Balmas, de finales del siglo XIX, “con estética y materiales tradicionales locales y elementos pintorescos, como los frisos y las cresterías de cerámica, propio de fincas de recreo, que crean la sensación de evasión y descanso”; y la casa racionalista que construiría José Romero Balmas en 1932, en la que arquitecto Zobaran introdujo elementos del primer racionalismo almeriense, casi expresionista.
El recorrido por esta “casa de película” hizo parada en su posterior papel fundamental en la vinculación del cien con la ciudad de Almería. Desde el primer inquilino ilustre Sam Spiegel (productor de ‘Lawrence de Arabia’), pasando por Maurice Ronet, David Lean, Peter O´Toole, Fassbinder, Wanamaker, Yul Brynner y, cómo no, John Lennon, que celebró en esta casa su 26 cumpleaños.
Siempre ofreciendo una mirada crítica en pos de las constantes mejoras como marca el ADN de Amigos de la Alcazaba, Francisco Verdegay, aplaudió la decisión del Ayuntamiento por recuperar “una casa que fue vandalizada incluso después de ser adquirida” y puesta en valor como Casa del Cine, pero a la que, apunta, todavía le queda mucho por hacer, “una zona de servicios, un centro documental de cine para que sea el primer sitio que visitar para cualquiera que quiera saber del cine en Almería, actualización de la musealización, habilitar un salón de actos multiusos y de proyecciones y mejorar la accesibilidad”, concluyo en un ‘The End’ que espera nuevos capítulos.