LA HISTORIA INTERMINABLE DEL MESÓN GITANO. LA DELEGACIÓN DE CULTURA DE ALMERÍA RESPONDE AL DEFENSOR DEL PUEBLO DE ANDALUCÍA POR LA QUEJA FORMULADA POR PODEMOS ALMERIA

Podemos Almería formuló una queja al Defensor del Pueblo de Andalucía por el Mesón Gitano. La Delegación de Cultura responde que el Ayuntamiento «aprobó un Proyecto de Ejecución que no fue sometido a autorización por parte de esta Delegación» . A pesar de no realizar las labores necesarias de vigilancia de las obras, realizadas en el BIC de la Alcazaba, Cultura dice que «se ha podido constatar una vez finalizada la obra, se introdujeron modificaciones que en algunos casos suponen una afección negativa que deberá subsanarse».

Nos preguntamos ¿y quién paga  los costes económicos de la  incompetencia de las dos administraciones?

La Delegación Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de Almería ha contestado al Defensor del Pueblo por la queja de un grupo político sobre el Mesón Gitano (expediente Q16/2236) afirmando que la Comisión Provincial de Patrimonio del el 15-V-2014 informó favorablemente el proyecto por la “modificación de los elementos que generaban mayor impacto visual” (algunos de los cuales se mencionan).

Posteriormente [a esta fecha] el promotor de la actuación [el Ayuntamiento] aprobó un Proyecto de Ejecución que no fue sometido a autorización por parte de esta Delegación”, afirma el escrito textualmente, de lo que se deduce que pudo suponer mala fe toda vez que el Ayuntamiento conocía perfectamente la obligación de contar con dicha autorización (artículo 28.2 de la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía)

A pesar de no realizar las labores de inspección y control de obras que le corresponden al tratarse de un entorno BIC (arts. 103 y 104 de la expresada Ley), la Delegación Territorial afirma que “se ha podido constatar una vez finalizada la obra, se introdujeron modificaciones que en algunos casos suponen una afección negativa que deberá subsanarse, según la resolución de fecha 17-V-2016”.

El pasado 9 de octubre se informaba a la opinión pública de un “acuerdo” entre las dos administraciones por el cual se rebajaba puntualmente la altura del edificio, sustituyendo diversos pretiles de hormigón por barandilla metálica.

No comprendemos varias cuestiones:

1)   No comprendemos cómo no se realizó la debida labor de inspección del edificio durante los meses de construcción, cuando su impacto sobre la Alcazaba estaba ya siendo denunciado en las redes sociales y en los medios de comunicación ¿Por qué no se evitó su construcción? ¿Es posible que ningún técnico de la Delegación de Cultura supervisara las obras entre junio de 2015 y febrero de 2016?

2)   Si las medidas correctoras del impacto visual de El Mesonico propuestas por la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura no fueron cumplidas por el Ayuntamiento, no comprendemos cómo es que, primero, no fueron paralizadas las obras (artículo 35 de la mencionada Ley) y, después, cómo no se ha abierto un expediente sancionador por infracción muy grave al Patrimonio Histórico (art. 108.2) como corresponde ante la magnitud de lo sucedido.

Hace diez meses, cuando Amigos de la Alcazaba y Colegio de Arquitectos promovieron un debate público al que asistieron tanto el Delegado como técnicos de dicha Delegación Provincial, algunos de estos elementos -que ahora se acuerda desmontar- no estaban construidos.

Simplemente hay que comparar las fotos que entonces expusimos en nuestra página web y circularon en las redes sociales con la situación actual para ver la negligencia y el escaso rigor con el que este tema ha sido tratado por ambas administraciones a costa de dinero público y de nuestro principal monumento.

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